El masaje terapéutico, tiene por objetivo organizar el cuerpo de manera que pueda rendir al máximo de su potencial porque libera adherencias y contracturas, balancea la función muscular, corrige malas posturas, previene desgarros, esfuerzos y el uso incorrecto de la musculatura y articulaciones porque disminuye el dolor y la tensión.

Los atletas están sometidos a un trabajo muy exigente, que produce estrés muscular y/o articular. En situaciones normales, el reposo repara este estrés, pero si el trabajo exigente continúa, es más probable que se produzcan lesiones.

Las terapias físicas apuntan a reparar este estrés por estímulo del sistema nervioso que estimula la circulación mejorando la oxigenación y nutrición de la zona alterada y por liberación de endorfinas que produce un efecto relajante de bienestar.

La comunicación ayuda a crear un lazo
de confianza con el caballo, quien nos permite entrar en su mundo y así au-
mentar el éxito del trabajo terapéutico.
El masaje disminuye la ansiedad,
el miedo y la inseguridad porque
produce bienestar físico y mental por el contacto con el terapeuta. Mejora la atención, porque produce integración corporal y anímica
Los masajes son un modo de contacto
y comunicación. Cuando se realizan
con conciencia y clara intención, se produce un diálogo con el paciente y
un intercambio de información en el
cual ambos son beneficiados.
Me ajusto en mi acción a lo que
percibo del caballo y me comunico
mente a mente para transmitir un
estado de silencio interior, concentra-ción y percepción. Mi intención es que
el caballo tome conciencia de su
cuerpo. Un caballo encerrado la mayor parte del día, pierde la posibilidad de usar su cuerpo como lo haría en
libertad, aunque sea entrenado todos
los días. El encierro produce estrés
y tensión corporal.
Para que este intercambio se produzca,
es necesario observar con atención, conocer el comportamiento del caballo y tener una actitud correcta, pues si estos factores están ausentes, es difícil que se produzca un resultado eficaz.
Si nuestra intención es la acción conjunta con el paciente, lograremos que el caballo esté atento. Por esta razón trabajo con mis manos, mi cuerpo, mi mente y mi corazón.
Fotos © Adriana Boess
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Ninguna técnica corporal reemplaza el entrenamiento ni el trabajo del veterinario,
sino que forma parte de un trabajo de equipo enfocado en el bienestar del animal.